La constancia, la pasión y el amor al trabajo fueron los ingredientes que convirtieron a Casa Don Carlos en el restaurante más popular de barbacoa en el barrio de Santa Úrsula. Éxito que consiguieron con base en esfuerzo y sobre todo, nunca darse por vencidos, aunque se tropezaran.

Algo que caracteriza a la familia de Don Carlos es que no le tiene miedo a salir de su zona de confort y aventurarse a hacer de todo, desde meserear, cobrar o hasta repartir. Gracias a esta dedicación, el restaurante se ganó el respeto de los usuarios de SinDelantal y logró obtener una calificación perfecta de 5 estrellas.

Todo iba a la perfección con su servicio, incluso trataron de introducir desechables biodegradables. Sin embargo, lo que pensaron iba a ser una buena idea para sumarse a la preservación del planeta, resultó en una catástrofe cuando se dieron cuenta que los envases se humedecían rápidamente y la comida llegaba al cliente toda revuelta.

Rápidamente su calificación se vio afectada en la aplicación y Don Carlos y su familia se entristecieron mucho de leer comentarios negativos de su restaurante.

Pero… ¿Qué fue lo que hicieron?

Doña Iliana, esposa de Don Carlos no es una persona que se queda de brazos cruzados, como buena emprendedora encontró rápidamente una alternativa para seguir apoyando a la ecología y recuperar la confianza de sus clientes.

Se disculpó personalmente por teléfono con las personas que se habían molestado por el incidente y aprovecho la llamada para proponerles llevar su comida en tuppers. Les explicó que lo único que tenían que hacer era devolver el envase cuando el repartidor volviera a llevarles comida la próxima vez.

Para algunos clientes sonó como una idea descabellada, pero para los que pedían más de una vez a la semana les pareció una opción estupenda.

Pronto Doña Ili no sólo recuperó sus 5 estrellas y mejoró su relación con los usuarios, sino que además encontró una manera efectiva de contaminar menos con tantos desechables.

No se trata de hacer negocio, lo único que les pedimos es que se comprometan a regresar el tupper. No tienen que lavarlo ni nada. Sólo devolverlo. En el siguiente pedido hacemos el intercambio"

Por eso nos sentimos tan orgullosos de acompañar a Casa Don Carlos en esta aventura. Porque son emprendedores que no le tienen miedo a nada, superhéroes con delantal dispuestos dejar su alma y corazón en cada entrega para hacer feliz a su cliente.

Nuestro mayor deseo es que más personas prueben sus platillos y que podamos llevar su sazón a más colonias vecinas.

No lo dudes ni tantito, Casa Don Carlos siempre te va a consentir con su menú del día o su rica barbacoa, ya sea que pidas desde SinDelantal o vayas directamente al restaurante.